Al quemar el tabaco se genera humo. Ese humo contiene altos niveles de sustancias químicas perjudiciales que son las principales causantes de enfermedades relacionadas con fumar, como el cáncer de pulmón.
La mejor decisión que puede tomar cualquier fumador es dejar el cigarrillo y la nicotina por completo, pero muchos no lo hacen. Cualquier adulto que no consiga dejarlo puede dejar de fumar recurriendo a una alternativa sin humo. Las alternativas respaldadas por la ciencia y fabricadas con altos estándares de calidad tienen el potencial de reducir considerablemente los daños.
Estas alternativas siguen siendo adictivas y no están libres de riesgos, pero representan una mejor opción que continuar fumando.
¿Qué pasa cuando se elimina la combustión?
Es cierto que hoy no podríamos imaginar nuestro mundo sin el fuego, pero en algunas áreas de la vida cotidiana, como fumar, ya dejamos atrás la combustión. Gracias a los avances en la ciencia y la tecnología, hoy eso es posible.
Cuando se elimina el proceso de combustión, disminuye la exposición a sustancias perjudiciales. Los productos sin humo generan niveles más bajos de sustancias químicas nocivas en comparación con los cigarrillos porque no queman tabaco ni producen el humo que resulta de la combustión.